24 años de la Segunda Independencia de la República de Armenia: los contextos de la libertad

11143229_10152936271493655_4065778923575693743_oHoy, 21 de septiembre, los armenios de todo el mundo festejan el 24° aniversario del restablecimiento del Estado armenio libre e independiente, sobre las bases de la República de 1918, constituyendo un paso más en la concreción de los derechos históricos del pueblo armenio.

A fines de la década del ochenta, la crisis política y económica de la Unión Soviética se iba acentuando, y con esto, los reclamos largamente postergados de varias unidades nacionales que la componían volvían a hacerse oír. Eran momentos difíciles para la entonces República Socialista Soviética de Armenia. Tras el devastador terremoto de la región de Spitak en diciembre de 1988, se habían concentrado los esfuerzos económicos y humanos tanto gubernamentales como de la Diáspora para paliar la crisis humanitaria que allí se vivía. En paralelo, el movimiento de liberación nacional en Artsaj iba derivando en un conflicto armado a gran escala, que llevó a su propia declaración de independencia el 2 de septiembre de 1991, aún antes de que Ereván tomara idéntica decisión.

Es necesario tener en cuenta este delicado contexto a la hora de pensar la independencia de Armenia que, con el apoyo de la mayoría absoluta del pueblo, le dio nuevas autoridades, nuevas estructuras estatales y mecanismos de autodefensa para enfrentar las crecientes adversidades. Las autoridades armenias proclamaron como primer paso la supremacía de la Constitución Nacional por sobre la Constitución Soviética el 23 de agosto de 1990.

Un plebiscito fue organizado en Armenia el 21 de septiembre de 1991, donde los residentes armenios votaron casi unánimemente por la separación de Armenia de la U.R.S.S.. Culminando con el proceso de desvinculación, en la sesión del 23 de septiembre el Parlamento Armenio con carácter extraordinario declaró formalmente la Independencia.

Al comienzo de dicha sesión se presentaron los resultados de la votación, y luego el diputado Aram Manukian leyó el proyecto de resolución del Parlamento, que expresa: “Permaneciendo fiel a la Declaración de Independencia de Armenia, fundado en los derechos humanos y en las normas internacionales de libre autodeterminación de los pueblos, teniendo como objetivo fundar una sociedad democrática y de derecho, y teniendo como base los resultados del referéndum sobre la secesión de la U.R.S.S. realizado el 21 de septiembre de 1991, el Parlamento Armenio declara al Estado Independiente”.

Tras esto, en octubre de 1991, tuvieron lugar las elecciones presidenciales en Armenia, en las que Levón Ter Petrosian se convirtió en el primer presidente electo de la nueva República.

De esta manera, luego de 70 años de dominio soviético, Armenia alcanzó la independencia por segunda vez en el siglo XX. Curiosamente, las circunstancias y precondiciones al comienzo de cada gobierno fueron similares: el país había sido azotado por una gran tragedia –el Genocidio Armenio en 1915 y el terremoto de Spitak en 1988–, había perdido gran parte de su población –genocidio en 1915 y emigración masiva en 1991–, y estaba en una “guerra” no oficial con un país vecino –Turquía en 1915 y Azerbaiyán en 1991–.

Hoy, tras 24 años, las jóvenes repúblicas de Armenia y de Artsaj continúan la construcción de democracias fuertes y estables, manteniendo en alto los ideales de soberanía y justicia social ya presentes en la primera república independiente de 1918.