Canciones patrióticas y jorovadz, 28 de mayo en Montevideo

La fiesta tuvo lugar en el salón de fiestas del Club Vramian, el domingo 16 de junio al mediodía. 

UJA se encargó enteramente de la organización: tanto la comida como la conducción y el contenido de la fiesta fue llevado adelante por la filial Misak Torlakian, en un salón preparado para festejar y disfrutar de una linda jornada en familia.

La conducción estuvo a cargo de los enguerner Micael Nalbandian y Sarkis Panosian. Inició la jornada el Ing. Viken Boyadjian quien manifestó la importancia de la fecha, destacó la valentía de los héroes y reanudó el compromiso con la Causa Armenia, en representación del Vramian Gomidé. A continuación, tomó la palabra el Arzopispo Hagop Kelendjian, quien también se refirió a la importancia de la primera independencia de Armenia y felicitó a los jóvenes por seguir celebrándola.

Seguidamente, se invitó a los presentes a degustar de las deliciosas comidas armenias que UJA preparó y comenzó la música festiva armenia.

Una vez finalizada la hora del almuerzo, se proyectaron vídeos que sintetizaban en algunos minutos las actividades realizadas año tras año por las filiales uruguayas de UJA y Badanegan, y miembros de ambas instituciones contaron brevemente en qué consistía cada actividad. La proyección de estos vídeos tenía como objetivo principal exponer, explicar y dar a conocer nuestro trabajo, para así salir un poco de ese “silencio” que algunas veces le han adjudicado a nuestra labor como jóvenes militantes del Tashnagsutiún.

Posteriormente, el enguer Micael Nalbandian nos sorprendió con un vídeo que recopilaba saludos de miembros de UJA de otros países (Estados Unidos, Siria, Francia, Holanda, Brasil, Armenia), quienes expresaron con entusiasmo la importancia de la fecha y se sumaron con sus deseos al festejo en el Club Vramian.

Finalmente, después del postre y del surch, inició un espacio de plena fiesta patriótica donde, al ritmo de las clásicas canciones heghapogagan, los badanís y los miembros de UJA desplegaron decenas de banderas de Armenia y todos los presentes se pararon a cantar, bailar, y alzar sus puños. Una forma muy especial de cerrar este festejo, haciendo honor a los héroes que dieron su vida por independizarse del yugo opresor, tras años de represión y persecución. Una forma muy cálida y fraternal de festejar esta victoria, que nos pone en plena conciencia de nuestra existencia y permanencia como pueblo, que a pesar de los intentos por hacerlo perecer está más vivo que nunca.