Aram Yerganian: justiciero

aramEn un nuevo aniversario de su nacimiento recordamos a uno de los iconos más importantes y representativos de la historia armenia, Aram Yerganyan. Sus obras y andanzas son muestra de su comprometida vida con las reivindicaciones de la Causa Armenia.

Aram nació en Garín (Erzerum), Armenia Occidental, el 20 de mayo de 1900. En 1915 logró sobrevivir al Genocidio Armenio, buscando refugio en el Cáucaso. A fines de 1917, cuando el ejército ruso abandonó el frente ruso-turco por orden de Lenin, jóvenes voluntarios armenios se encargaron de la defensa de las provincias occidentales de Armenia. Uno de los primeros en enrolarse como voluntario fue Aram, que a pesar de su corta edad fue admitido para marchar al frente.

A principios de 1918, ya era jefe de una guarnición en la ruta de Mamajatún a Garín. Estaba encargado de proteger el material bélico abandonado por los turcos. Pronto comenzó la gran retirada y las ciudades armenias de Erzingá, Mamajatún y Papert cayeron sucesivamente. Cuando había llegado el turno a Garín, Aram era el encargado de cuidar las posiciones armenias. Después del repliegue, fue incorporado al regimiento de voluntarios comandado por el general Tro e intervino en la batalla de Pash Abarán, una de las tres que cimentaron la independencia de la República. Participó como oficial de comando en el cuerpo mecanizado del destacamento de caballería de Zemliak.

Después de la independencia, Yerganian fue incorporado al grupo de misiones especiales de la Federación Revolucionaria Armenia, encargados de concretar la Operación Némesis, es decir el procedimiento para ajusticiar a los responsables turcos que perpetraron el Genocidio de 1915. Luego de la sovietización de la República, viajó a Tiflís, donde se le encargó la misión de ejecutar a Jan Juisky, ex Primer Ministro de Azerbaiyán y responsable del asesinato de más de 30.000 armenios. Cumplió exitosamente la tarea, asistido por su amigo Misak Guiragosian.

Después de algunos meses, Aram se trasladó a Constantinopla (actual Estambul), Viena y posteriormente a Berlín, donde llegó con la finalidad de eliminar al genocida turco Behaeddín Shakir. Siete años después de que el Estado turco perpetrara el genocidio de 1.500.000 armenios, el 17 de abril de 1922, Behaeddín Shakir y Djemal Azmí fueron víctimas de las balas de los jóvenes Aram Yerganian y Arshavir Shiraguian.

Debido a la efervescente situación en Alemania, como consecuencia de los actos de ajusticiamiento, Aram se dirigió a Austria y luego pasó a Rumania. En la ciudad Constanza, junto a Misak Torlakian adquirió una granja, pero ocho meses después abandonaron esa labor. Aram viajó a Bucarest y de allí, en 1927, a Buenos Aires.

En 1931, contrajo matrimonio con Zabel Paraguian, unión de la que nació una hija. Seguidamente, los síntomas de una tuberculosis invadieron su cuerpo y lo presionaron a trasladarse a Córdoba para su atención. Por dos años y medio permaneció internado en el hospital Tránsito Cáceres de Allende hasta su muerte, el 2 de agosto de 1934. Sus restos descansan hoy en la sede del Club Antranik de la Asociación Cultural Armenia de Córdoba.

Por su incansable labor por los derechos del pueblo armenio, por ser un idealista y comprometido con la Causa Armenia desde temprana edad, la filial de la Unión Juventud Armenia de Córdoba lleva su nombre.