Palermian

Entre noviembre y diciembre de 1941 en Palermo, a la par que en el resto de Sudamérica, se crearon las filiales “Anahid” (femenina) y “Vartán” (masculina) -que luego se denominaría “Mikaelian”, en póstumo homenaje al fundador fallecido días después del congreso fundacional. Más tarde se fusionarían, adoptando el nombre de Arshavir Shiraguian que aún se mantiene hasta ahora.

En su cincuentenario -1964-1965-, Unión Juventud Armenia, junto con otras instituciones juveniles de la colectividad, crearon en Buenos Aires, la CIJA (Comisión Interinstitucional de Juventudes Armenias). Las primeras reuniones de la CIJA tuvieron como objetivo coordinar esfuerzos con motivo de la visita del Maestro Tigrán Petrosian, campeón mundial de ajedrez, y se extendieron a las reivindicaciones por el Genocidio Armenio. Hasta los ’70, lo social era lo que predominaba en UJA (encuentros, reuniones, salidas etc). Pero en 1978, la organización modificó su espectro de acción, sobre la base de los cambios producidos en la estructura institucional de las colectividades armenias de Sudamérica. Hasta entonces, UJA había desarrollado durante décadas su labor a nivel cultural, deportivo, y social, siendo uno de los principales abanderados de la lucha por la Causa Armenia y la construcción de una Armenia libre, unida e independiente.

A fines de los ’70, para UJA Buenos Aires fue un momento difícil. En el contexto de la dictadura cívico militar en Argentina, la falta de comunicación era moneda corriente y militar en una organización ponía en riesgo la vida de los enguerner, quienes sin embargo se mantuvieron firmes en su posición a pesar de las recomendaciones de sus padres y cercanos. Por ese entonces, dirigentes de UJA organizaron las primeras pegatinas, realizadas por sus propios medios con baldes, brochas y carteles. El alza creciente de las movilizaciones por la Causa Armenia, realizadas por los jóvenes e inspiradas en las demandas de la FRA Tashnagtsutiún, alcanzaron nuevas metas con la acción generalizada de la diáspora. La parte social se dejó de lado y la militancia por la Causa Armenia comenzó a ser el objetivo primordial. Por este motivo, se perdieron algunos ujatzí de la época, no tan interesados en estas cuestiones. Entre los hitos más importantes de aquella época de militantes incansables, en el ’87 los enguerner realizaron un ayuno de 104 horas en la Catedral San Gregorio El Iluminador, y al año siguiente una huelga de hambre. También, tomaron la aerolínea estatal de la Unión Soviética en Buenos Aires, Aeroflot.

En el ’91, algunos enguerner viajaron a Armenia para poner el cuerpo ayudando, desenvolviendo una tarea noble y llena de buenos significados. Además, participaron del referéndum para que Armenia se declarara libre de la URSS.

Para fines de la década y en los comienzos del nuevo milenio, las tres filiales de Buenos Aires solían hacer actividades solidarias, como ir comedores populares y realizar colectas de juguetes, lo que les parecía interesante y movilizador. Organizaban campamentos en distintas partes del país y también internacionales, iniciativa que se prolongó hasta el 2007. Editaban con frecuencia la revista Gamk y tenían un programa de radio una vez por semana. UJA se juntaba en nuestro agump de Palermo, y todavía, eran casi los únicos que se movilizaban los 24 de Abril.

El punto de inflexión por aquel entonces fue el campamento de Tigre de diciembre del 2003, en el marco de un proyecto para revitalizar y reformular  la juventud armenia de Sudamérica, del que participaron más de un centenar de jóvenes. Desde entonces, UJA cobró fuerza a nivel regional, a partir de la reactivación de las filiales y la energía del nuevo Badanegan Miutiun.

Con formatos innovadores, en Arshavir Shiraguian se llevaron adelante proyectos en las escuelas comunitarias para difundir la Causa Armenia, instalar la cuestión de Nagorno Karabaj y otros temas, como el uso de las redes sociales y el voto joven. Además, en los últimos años, sus miembros emprendieron distintos proyectos y actividades con un fuerte eje en los social y en lo político, realizando también capacitaciones y vinculándose con otras organizaciones. A través de diversas iniciativas, lograron llevar la Causa Armenia a distintos espacios juveniles, culturales y políticos del barrio, como también de la Ciudad. La apertura de la embajada de Azerbaiyán en Capital Federal supuso nuevos desafíos para los locales, quienes reforzaron su militancia contra el negacionismo encarando así también el centenario del Genocidio Armenio.

El amor y la convicción por la causa perduran intactos a través del tiempo. Nuestra salita en el agump de Palermo, aunque reformada, sigue atesorando miles de recuerdos en sus cuatro paredes que ya son nuestra casa. Después de 75 años, seguimos siendo soldados de nuestros ideales.

Filial Arshavir Shiraguian de Palermo, Buenos Aires